En su día ya publicamos un consejo para la cocción del marisco, ahora entramos en detalle y os contamos paso a paso como cocer la gamba blanca congelada. Los resultados, si seguís los pasos que os indicamos, son espectaculares. Partiendo de una buena calidad en la materia prima, como la que hemos utilizado: gamba blanca extra cruda congelada, respetando las cantidades y siguiendo las instrucciones, conseguiréis una gamba con una carne tierna y prieta, fácil de pelar, al punto de sal y con un exquisito sabor. Para apreciar la calidad de este marisco, la hemos cocido sin aromas (ni laurel, limón u otros).
No nos debe disuadir la idea de consumir marisco congelado, si éste es de buena calidad y se ha mantenido correctamente la cadena de frío, tras su cocción, la textura y el sabor se asemeja muchísimo al marisco fresco.
Cocción de la gamba blanca
Para cocer gambas congeladas podemos descongelarlas previamente en la nevera, entre 6 y 8 horas, o bien cocerlas directamente congeladas, tan solo va a variar el tiempo que las mantendremos en agua hirviendo.

Gamba blanca cruda congelada
Paso 1
Poner el agua a calentar en una olla grande, a razón de 3 litros por cada kg. de gambas. Cuando esta rompa a hervir, añadir 50 g de sal por cada litro de agua.
Paso 2
Preparar un recipiente con agua y hielo, en las mismas proporciones que la disolución anterior, esto es, para un kg de gamba cocida, 3 litros de agua con hielo y 150 g de sal. Puede que el agua fría no admita toda la sal, esta se decantara sin más y no afectara al resultado. Reservar.
Paso 3
Previamente a introducir la gamba en el agua hirviendo, la lavaremos con cuidado debajo del grifo, con ello conseguimos separarlas.

Limpiar y separar debajo del grifo
Paso 4
Verter la gamba previamente lavadas, en el agua hirviendo y esperar a que ésta vuelva a hervir (entre 3 y 5 minutos). Las gambas ascenderán a la superficie, y será el momento de cortar la cocción.

Cocer las gambas entre 3 y 5 m.
Paso 5
Introducirlas y mantenerlas en el agua fría con hielo unos 2-3 minutos aproximadamente, removiendo con cuidado para que la temperatura del agua sea homogénea.

Mantener la gamba ya cocida en agua con hielo 2-3 m.
Al someter el marisco al brusco cambio de temperatura del agua hirviendo a la fría, se produce un choque térmico que hace que la carne de la gamba se contraiga de golpe y se despegue de la cáscara, con lo que se pelan con mayor facilidad.
Para degustar una buena gamba cocida, la compraremos cruda y congelada, y la prepararemos a nuestro gusto. Tan solo necesitas unos 20-25 minutos y la tendrás lista para consumir. Aunque le sienta muy bien un par de horas de reposo en el frigorífico.





